Los más educados: un sobrevuelo de Saber 11 (2013) a nivel municipal
jueves, 13 de febrero de 2014
Lo invitamos a leer el siguiente análisis estadístico sobre los resultados de las Pruebas Saber 11 del año 2013 a nivel municipal, específicamente de los resultados en colegios públicos a nivel nacional. El reporte es una mirada desde la idea de educación que sustenta Jorge Orlando Melo en su último artículo "Educación sin importancia" publicado el pasado diciembre en El Tiempo. En él afirma que los resultados de las pruebas Saber 11 no refleja la realidad del nivel de los colegios públicos y privados en Colombia.
"En los exámenes de Pisa, que miden el nivel académico de los jóvenes del mundo al terminar la escuela básica, Colombia quedó otra vez, en el 2012, en los últimos lugares. En lectura, matemáticas y ciencias, nuestros estudiantes de 15 años tienen el nivel de los niños de Shanghái de 9: es como si hubieran estudiado seis años menos, como si hubieran perdido seis años yendo a escuelas inútiles. De 1.000 niños colombianos, en matemáticas, apenas 3 llegan a los dos niveles superiores, 750 están en los dos más bajos y los 250 restantes en los dos intermedios. En Shanghái, más de 500 están en los dos grupos mejores." Dice Jorge Orlando Melo en su artículo.
Este reporte demuestra que en los resultados de las pruebas Saber no toman en cuenta para su medición la existencia de una brecha evidente en la sociedad colombiana, razón por la cual sus resultados no arrojan conclusiones efectivas para el mejoramiento de la calidad educativa del país. Existe la desigualdad en nivel de ingresos y oportunidades en los contextos de los colegios públicos y privados en Colombia. Y así lo afirma Orlando Melo, "los niños que van a los 100 colegios con mejores resultados de Colombia están casi con seguridad por encima del nivel medio de los europeos. Son niños que han crecido en casas con libros y estímulos intelectuales, ido a guarderías carísimas y bien dotadas, estudiado en colegios con buenos maestros y buenas bibliotecas. Irán a las mejores universidades, tendrán empleos bien pagos y serán más creativos que los demás. En el otro extremo están los niños que han crecido en el abandono, la pobreza o el maltrato, han ido a guarderías infantiles, sin recursos y estudiado en colegios públicos sin libros y con maestros desanimados y mal escogidos. Irán a universidades malas a conseguir un cartón que les permita emplearse en la servidumbre tecnológica del futuro".