La educación de hoy (parte I) Jorge Enrique Osorio Botello
martes, 05 de octubre de 2010
05/10/2010 Diario del Huila
Jorge Enrique Osorio Botello
La educación es uno de los derechos fundamentales más esenciales del ser humano, por cuanto le permiten al individuo la aprehensión de conocimientos, habilidades, aptitudes, y valores que hacen posible la transformación y construcción de sociedad permeando la convivencia, la paz, la tolerancia y la participación ciudadana. Así lo predica la Carta Política de 1991, que mediante el proceso de la descentralización abrió nuevas posibilidades a la democracia participativa al acercar al individuo a la toma de decisiones. De suerte que en procura de la cualificación de la educación en Colombia se implementó desde 1995 El Plan Nacional Decenal de Educación, PNDE, entendido como el instrumento que le permite a la ciudadanía y a las organizaciones sociales participar democráticamente en la planeación, gestión y control de la educación, lo que ha convergido en sabias discusiones y consensos que permitieron definir aéreas estratégicas y programas para alcanzar objetivos ineluctables: repensar el desarrollo del país en función de la educación concebida como el motor de una concepción de desarrollo sostenible a escala humana.
Se rescata dentro de las directrices más relevantes del PNDE 2006-2016 la existencia de una mayor articulación entre la teoría y la práctica (pertinencia y educación por competencias), énfasis en formación de valores y ciudadanía, incorporación de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC) y avances en una educación más participativa, lo que conlleva a que el estudiante sea más activo y responsable de su proceso de aprendizaje; la inclusión de nuevas tecnologías, posibilidad de acceder a la información y al conocimiento de manera oportuna y rápida y en condiciones de igualdad e inclusión, las nuevas estrategias pedagógicas, el paso de la acumulación mecánica de saberes a una apropiación y producción de información y conocimiento y la posibilidad de los docentes de hacer un seguimiento más cercano y permanente a los estudiantes. También y a instancias de los ciudadanos y las instituciones educativas se implementaron metodologías innovadoras de enseñanza, para fomentar el uso y apropiación de las TIC con el estudiante y el docente, afianzar valores en el aula, la formación de ciudadanía y, finalmente, fortalecer el modelo educativo participativo. Es evidente e imprescindible la correlación de la educación con la familia y la sociedad, en las decisiones educativas en todos los niveles. Asimismo, en la articulación con el mundo laboral las determinaciones están relacionadas con la vinculación de las empresas a través de prácticas y pasantías, adecuación de los currículos a las necesidades del mundo productivo y la ejecución de programas pertinentes de acuerdo con las necesidades y la demanda de cada región.
Frente al actual PNDE que regenta al país, el actual gobierno ha reconocido los 5 logros más importantes de la administración anterior: el aumento en la cobertura en todos los niveles educativos con estrategias de cofinanciación entre la nación y los entes territoriales para la construcción de aulas y el mejoramiento de instalaciones físicas, la capacitación de los docentes y la ejecución de recursos significativos para la adquisición de materiales educativos, que coadyuvan al mejoramiento de la calidad de la educación, la Consolidación del Sistema Nacional de Evaluación de la Calidad, el Incremento en la conectividad con el acceso a nuevas tecnologías en las Instituciones Educativas, y la Modernización del Ministerio y las Entidades Territoriales Certificadas.
No obstante, esta incipiente mejoría en tan ineluctable servicio público, la mala educación actual es uno de los grandes nudos que no deja crecer a Colombia. No la que habla de urbanidad y buenas maneras de Carreño, ni la de etiqueta en la mesa. Es la de los niños y jóvenes del país que no reciben la educación necesaria en escuelas y colegios. La misma que está por debajo de la media frente a muchos países de Latinoamérica con niveles de desarrollo parecidos a los nuestros.
En tanto la literalidad de tan elocuente preceptiva no se cristalice y permita el mejoramiento de la cobertura y la calidad de la educación; la implementación de nuevos modelos de gestión que posibiliten una mayor autonomía escolar; se capacite adecuadamente a los docentes en áreas estratégicas ligadas a la enseñanza del lenguaje, las matemáticas y en asuntos como la resolución de conflictos; se adecúe el material educativo a los nuevos requerimientos de la educación orientada a desarrollar creatividad y una fortaleza para aprender a aprender; y se afiance una verdadera educación en valores y educación para la paz, la suerte de los jóvenes colombianos será un obstáculo para el desarrollo social, económica, político y cultural de nuestra nación.