¿Quo Vadis? Por Tomás Castrillón Oberndorfer

lunes, 04 de mayo de 2009

29/04/2009 El Mundo

Por Tomás Castrillón Oberndorfer

La expresión latina quiere decir ¿Para dónde vas? Y es el título de una famosa novela de Henryk Sienkiewics, que fue popularizada en la década de los 50, del siglo anterior, gracias a la película con el mismo título del director Mervyn Leroy, que contó con la actuación de destacados actores como Robert Taylor, Deborah Kerr y el inolvidable Peter Ustinov en el papel de Nerón.

Esa expresión se le puede aplicar a muchos dirigentes e instituciones que en algunas circunstancias parecen haber perdido el rumbo.

Así entonces, tratemos de aplicarla a algunas situaciones.

Ciertamente, es una pregunta que, siempre con el debido respeto, puede hacérsele al Primer Mandatario, en temas como el de su probable reelección, los precios de los combustibles, los impuestos transitorios, los falsos positivos, el "descabezamiento" de altos militares, el desarrollo de las obras de infraestructura y tantos otros temas. A propósito de los combustibles, otra vez se demuestra ligereza y superficialidad, porque para decretar la lógica baja de los precios de los combustibles, tiene que verse amenazado por un paro de transportadores. Otro aspecto que permite también repetir la pregunta se relaciona con la creación de la Oficina Presidencial para el seguimiento a la crisis económica. ¡Por Dios! ¿No dizque debemos ser austeros, "Y tú, Pedro, cortando orejas"? ¿No habrá dentro del gabinete algún Ministro para que efectúe ese seguimiento?

Cambiando de personaje, es claro que una de las actividades fundamentales en toda sociedad, es la formación de las generaciones futuras. Al respecto ya salió la inefable Ministra de Educación Nacional con sus galimatías ("lenguaje oscuro por la confusión de las ideas"), para presentar un decreto que tiene que ver con la forma de calificar el aprendizaje. Quienes fuimos formados con el sistema de calificaciones de 1 a 5 (5, excelente; 4, bueno; 3, regular; 2, malo; y 1, pésimo) y que por debajo de tres se reprobaba, no entendemos todas las vueltas que le han dado y ahora salen con que cada entidad puede calificar como le parezca, pero, eso sí, hay que homologar los resultados con una escala nacional.Fue que la Ministra hizo un "ejercicio democrático" dentro del famoso Plan Decenal y entre las cosas que han logrado establecer es que: "Quedó claro que la comunidad educativa reconoce una relación estrecha entre calidad de la educación y evaluación, y que esta última debe responder al proyecto pedagógico" ¡Que belleza de hermosura! como diría Marañas, y ahora nos sale con este sistema. Recuerdo que en la Facultad de Minas jocosamente se decía: 5 para el libro, 4 para el profesor y 3 para el mejor alumno.

A la Ministra entonces también hay que preguntarle "¿Para dónde vas?", porque parece estar desorientada y, lo mas grave, desinformada cuando habla "de un mejoramiento en la calidad de la educación colombiana en términos relativos". Habrá que preguntar por esa relatividad, pero es evidente que no tiene razón.

Respecto a la arbitraria decisión del Concejo de Medellín de decretar el "Día sin carro" hay "mucha tela para cortar". Se han dejado llevar por "talibanes" ambientales y han recurrido a una serie de jerigonzas sofísticas, como eso de que "hay que despertar una conciencia ambiental", o que "se está en deuda con la tierra" y para justificar la torpeza, se inventan los tales "comparendos pedagógicos" para obligar a la gente a asistir a clases en el Tránsito local. Y resultan las autoridades locales ensalzando el civismo postizo de la comunidad, cuando lo que se vio es que con la amenaza o chantaje de los Comparendos la gente se tuvo que aguantar. También salen a exponer unos grandes descubrimientos en relación a la disminución de la contaminación, y que hay demasiados Taxis.¿Por qué no hacen esas medidas en Semana Santa o un primero de enero? Seguro que se encuentran mejoras en la contaminación, lo mismo que ocurriría si se guardan todos los carros. ¿Y entonces?

Ciertamente el problema ambiental, que es mucho más de fondo, no se ataca de raíz. Así, por ejemplo, a Ecopetrol, quien nos ha estado envenenando por tantos años, ¿quién lo ronda? Y ¿por qué no se toma, de una vez, la decisión de que los vehículos del Metroplus sean impulsados por hidroelectricidad? Para ser positivos, hay que manifestar una gran satisfacción, porque se ha establecido en la ciudad una nueva universidad: ¡ La Universidad del Tránsito!

Finalmente, es claro que a ciertas entidades no se les puede peguntar "¿hacia dónde van?", porque hay dudas sobre su existencia. Es el caso de la Comisión Nacional de Televisión, porque cuando se ven los abusos que cometen las cadenas privadas, hay que concluir que ya no existe tal Comisión. "¡Por sus obras los conoceréis!".