"Hay que cambiar los métodos de educación"

lunes, 06 de octubre de 2008

04/10/2008 El Universal


El Ministerio de Educación le está apuntando a mejorar la calidad de la enseñanza a partir de nuevos métodos pedagógicos.

Para ello emprendió distintas iniciativas; la principal: "Historia Hoy: aprendiendo con el bicentenario (de la Independencia)", que se convierte en una "excusa" para que, además de celebrar el acontecimiento que dio origen a la nación colombiana, sirva para aprender historia sin necesidad de repetir conceptos.

La ministra de la Educación, Cecilia María Vélez, está convencida de que se puede cambiar la mentalidad educativa "si se transforman los procesos pedagógicos y se fomenta el pensamiento científico".

La Ministra Vélez habló con Colprensa sobre el Bicentenario y sobre cómo cree que puede mejorarse la educación en el país.

¿Qué garantiza que la celebración del bicentenario en el 2010 vaya más allá del aspecto publicitario y genere un cambio educativo en la visión de la historia del país?

-Ese es el propósito que tenemos con la celebración del bicentenario. Es una fecha para conmemorar históricamente, pero también es una oportunidad de pensar la historia. Por eso hemos planteado un programa que, ubicado en ese evento histórico, nos lleve a una reflexión sobre lo que pasó en esa fecha desde el hoy. Esta celebración es una oportunidad para que las instituciones educativas puedan desarrollar metodologías nuevas para enseñar la historia como una ciencia social.

Se busca que la enseñanza de las ciencias sea a partir de la indagación y de las preguntas. Todos los maestros deben partir de los intereses y de los interrogantes que tienen los niños para construir conocimientos de formas diferentes a la tradicional.

¿Cómo será posible que los estudiantes de todas las regiones participen en el proyecto del bicentenario?

-Estamos contando con los medios de comunicación para que difundan el programa que tenemos hospedado en nuestra página web Colombia Aprende. Necesitamos que la gente la visite. En este punto hay una ventaja y es que la mayor parte del país está conectado a internet.

Además trabajamos con las secretarías de educación. Su apoyo consiste en la realización de talleres con los maestros de primaria y de ciencias sociales para que puedan acompañar este proceso.

¿Cómo se está incentivando la participación de la población educativa en torno al bicentenario?

-A los maestros a través de los talleres. En la primera etapa del programa, quienes formulen las mejores 200 preguntas tendrán una beca. Para ello, el grupo Prisa se vinculó al proceso porque iba muy afín con el interés académico de este grupo en el país.

¿En qué consisten las otras dos etapas del bicentenario?

-Luego de formular las preguntas, la segunda parte es tratar de responderlas con la bibliografía que tienen los estudiantes y con la que el Ministerio les va a suministrar a través de bibliotecas móviles, además de los archivos que se van a poner en la red.

La tercera parte es la de construir historias locales. Eso va a ser mucho más vivencial para ellos y no van a ver la historia como algo ajeno, sino que van a descubrir cosas a través de lo que los rodea.

¿En qué considera que se ha equivocado la educación colombiana en estos 200 años?

-Para sobrevivir hay que transformar la realidad a través del conocimiento. Esto no se daba en épocas anteriores. Antes la gente se defendía con las enciclopedias.

Hoy lo que se busca es un desarrollo de competencias, que no sea solamente repetición de contenidos sino que realmente puedan transformar su entorno a través del pensamiento científico. Ya no hay necesidad de que los muchachos se aprendan la historia de memoria, sino que se atrevan a hacer preguntas y sepan cómo investigar. Hay que cambiar los métodos pedagógicos.



AÑO DE LA EVALUACIÓN

¿Por qué se escogió el 2008 cómo el año de la evaluación?

-Decidimos revisar el Decreto 230 de evaluación a partir de una demanda que tuvimos mientras se construía el Plan Decenal. Hubo mucho inconformismo de padres de familia, maestros y estudiantes sobre la evaluación.

Tiene que ver con que los establecimientos educativos deben garantizar un mínimo de promoción del 95 por ciento de los educandos que finalicen el año escolar en cada uno de los grados. Es decir que sólo un 5 por ciento de los estudiantes puede perder el año.

Entonces, ¿se hará un nuevo decreto?

-El sentido no es cambiar uno por otro. El decreto 230 fue poco socializado y la gente no lo logró entender. Esta vez estamos haciendo mesas de trabajo y foros a través de la página web plandecenal.edu.co. También estamos realizando talleres con maestros y con la comunidad educativa para recoger las experiencias desde cada uno de los municipios.

Estos resultados se expondrán en el foro nacional que se realizará este mes y que contará con la participación de más de 5 mil personas, entre ellas expertos internacionales, para tener una nueva reglamentación el año entrante y mejorar la calidad educativa.

Todo apunta a que se eliminará del decreto el artículo que establece el 5 por ciento como límite para perder el año...

-Lo que se busca es tener alternativas. Con ese porcentaje se quería que los estudiantes no pagaran las consecuencias de los problemas del sistema. Por ejemplo, hubo muchos niños que perdían el primero elemental, pero uno se pregunta: ¿el problema es que ellos no aprendían a leer? o que ¿los maestros no les enseñaban? Además, ¿qué sentido tiene poner a repetir tres veces a un niño en nivel elemental? Lo que hemos visto es que eso lleva a la deserción escolar. Sobre todo queremos estrategias y reglamentaciones que sirvan para que la educación sea mejor y los niños aprendan, y no solamente quitar el 5 por ciento. Creemos que evaluar es valorar.

¿Cuál es la prioridad de la educación en Colombia, cambiar el modelo general o mejorar la infraestructura y los niveles de cobertura?

-Hay que seguir mejorando escuelas, aumentando cobertura, todos esos son procesos importantes, pero creo que para mejorar la calidad educativa tenemos que reflexionar en el proceso enseñanza- aprendizaje.

A pesar de las dificultades de infraestructura debe hacerse una inclusión de la tecnología, ésta es una posibilidad de acortar caminos de aprendizaje. La revolución pedagógica se tiene que dar con el paso de la solución a muchos problemas que enfrenta la educación y por eso estamos creciendo. Además, hoy en día tenemos bastante ajustado el presupuesto. Hay que cambiar la mentalidad. Eso es lo que marca la diferencia. Se pueden hacer cambios importantes si se transforman los procesos pedagógicos.

¿Hay debilidad en la capacitación a docentes?

-Sí. Estamos tratando de trabajar con las facultades de educación. En este programa del bicentenario y en casi todas las demás iniciativas se incluyen estas facultades para que ellos mismos cambien la forma de enseñar a los maestros y modifiquen los programas de las universidades. Estamos trabajando en la formación de docentes. Hemos encontrado un gran entusiasmo por parte de ellos para seguir capacitándose. A casi el 67 por ciento de los maestros del país los hemos alfabetizado en tecnología digital. También vamos a sacar un programa para que accedan a computadores a más bajo precio o por medio de subsidios.

¿Qué piensa sobre las denuncias que evidencian la infiltración de la guerrilla en universidades y colegios públicos?

-Eso no es nada nuevo. Las guerrillas han reclutado su gente en las universidades desde hace como 50 años. En este caso lo novedoso fueron los videos que se presentaron para mostrar esta situación. Desde hace dos años, cuando se empezó a fortalecer esta estrategia de las Farc, venimos trabajando con algunos rectores para analizar la situación. Creo que el papel del sector educativo es abrir sectores democráticos para que se puedan hablar todos los temas. El reto es engancharlos con el conocimiento y la educación. La investigación sobre los vínculos ilegales le corresponde a las autoridades respectivas.



Educación sexual

El Ministerio emprendió un programa de educación sexual transversal, ¿en qué consiste?

-Hicimos una reflexión amplia y analizamos el proceso de educación sexual en el país. Estaba entre poner una cátedra de sexualidad o mirar otra alternativa. Decidimos que lo mejor es abrir espacios de discusión sobre estos temas en cualquier clase para que los adolescentes aprendan a confiar en padres de familia, compañeros y maestros. Este programa parte de características específicas por regiones, pues sus culturas son muy distintas. Pensando en esto, no se va a trabajar con las mismas indicaciones para todo el país, sino que va a depender de cómo se vive la sexualidad en cada ciudad o municipio. Lo cierto es que se dará un enfoque de respeto por el otro y de hacer conocer los derechos como hombres y mujeres.