Educación: la nueva marcha
lunes, 17 de marzo de 2008
15/03/2008 El Tiempo
Patricia Camacho Álvarez *
Después del 4 de febrero y el 6 de marzo, ¿Qué podemos hacer por la paz?
Diferentes iniciativas convocaron marchas en todas partes del mundo para exigir el fin de la violencia en Colombia. Miles de nosotros, con convicciones de distinta índole, atendimos el llamado. Todos, desde la esquina en la que vivimos, estamos cansados de tanta violencia y dolor. Y después de marchar, ¿qué más podemos hacer por la paz?
Marchar. Seguir marchando. O, mejor, seguir exigiendo. Pero esta vez por la educación, por nuestros niños y niñas, que no es otra cosa que marchar por la paz. Y aunque en medio de tanta turbulencia política y conflicto con nuestros países vecinos esto pueda parecer una acción desproporcionada, en realidad no lo es.
Sólo un sistema de educación equitativo y de alta calidad permitirá la construcción del país justo, pacífico y desarrollado con el que soñamos.
Empresarios por la Educación hace este llamado sin pretender que salgan a las calles con una camiseta de algún color, con pancartas y consignas. Sólo espera que la ciudadanía reclame a los gobernadores y alcaldes los planes educativos que nos prometieron en la campaña o que los construyan ahora. Esta es la nueva marcha.
Es hora de participar activamente en nuestra sociedad democrática utilizando las herramientas con las que contamos, aunque a veces parezcan escasas o poco efectivas. Pasaron las elecciones y nuestro voto fue la primera oportunidad que tuvimos para decidir. Pasó el proceso de elaboración de los planes sectoriales, donde la ciudadanía tenía un espacio. En este momento, los Consejos Territoriales de Planeación deben estar discutiendo los planes de desarrollo presentados por los nuevos gobernantes. Allá hay que marchar. Allá hay que exigir.
Marchemos por la educación y exijamos, a través de estos Consejos, compromisos reales con la educación. Empresarios por la Educación recuerda a los Consejos de Planeación, a los nuevos gobernantes y a la ciudadanía, algunos de los compromisos que se solicitaron, por este y otros medios, durante la campaña electoral:
Propender a que el secretario de educación y sus funcionarios tengan permanencia igual a la de la administración por la que fueron designados.
Destinar un porcentaje significativo de los recursos del gobierno local y asegurar así la complementariedad de los recursos que la Nación destina.
Garantizar desde la primera infancia el derecho a una educación de calidad permanente.
Complementar las medidas dirigidas al aumento en la cobertura con estrategias que mejoren la eficiencia interna del sector educativo, de manera que, teniendo en cuenta las características locales, se evite la deserción escolar, se asegure el aprendizaje y la promoción de los estudiantes y se logre un trabajo permanente con los padres de familia y la comunidad en general.
Implantar un proceso continuo y de largo plazo de mejoramiento de la calidad educativa desde preescolar hasta superior en diferentes frentes: gestión educativa, procesos pedagógicos y manejo de las realidades sociales de las comunidades.
Asegurar la ejecución de políticas que formen, capaciten y promulguen el reconocimiento social del docente para fortalecer su compromiso de educar en un sistema donde los intereses de los niños, niñas y jóvenes sean los que primen.
Enmarcar los planes educativos regionales en las políticas educativas de Estado, el Plan Decenal Nacional y Municipal de Educación, los Objetivos del Milenio y las políticas de gobierno plasmadas en los planes nacionales de desarrollo.
No dejemos pasar esta oportunidad. Hagamos una nueva marcha participando activamente en las discusiones de los Consejos Territoriales de Planeación. No podemos seguir conformándonos con soluciones asistencialistas y de corto plazo. No queremos más educación de mala calidad, no queremos más niños y niñas en la calle. Marchemos por ellos, marchemos por la paz.
* Coordinadora de Programas Nacionales de la Fundación Empresarios por la Educación