La otra esquina / La educación

martes, 19 de febrero de 2008

13/02/2008 La Crónica del Quindío

Por Henry González Mesa

Uno de los factores que más crea el desorden e impide un verdadero desarrollo en el país es la falta de continuidad en las políticas públicas. Cada gobierno pretende imponer lo suyo, sin que se atiendan esfuerzos y estudios serios que en materias puntuales se han originado en otras administraciones. Más grave, los asuntos se abordan separadamente sin tener en cuenta que forman parte de un todo.

Un ejemplo es el campo de la educación. En julio de 1994, se conoció el informe de la Misión de Sabios: Ciencia, Educación y Desarrollo, organismo constituido por el presidente Gaviria, que contiene recomendaciones sobre el papel de la educación como medio para alcanzar el desarrollo. Tal documento dice "...la educación es el instrumento más poderoso que ha desarrollado la humanidad para la construcción social, para el desarrollo del individuo, para la elaboración de políticas viables, la consolidación de sociedades gobernables, la solución de problemas materiales y el desarrollo material y social..."
Interpretando la propuesta, debe comprenderse que la educación no es un fin en si misma, sino el eje para la construcción de una sociedad cohesionada donde se promueva tolerancia, solidaridad, equidad, creatividad y participación democrática. Vale la pena preguntarse, si en los momentos actuales la educación en Colombia está orientada con los propósitos ya mencionados, o si, al contrario, como es el parecer de muchos, cada día se aleja más de esos ideales, o no está concebida con la integralidad que es fundamental en la atención al individuo para su desarrollo personal y que sea partícipe activo en la comunidad civilizada.
Frente al informe rendido por las autoridades educativas del departamento del Quindío, por el preocupante porcentaje de alumnos no matriculados para el presente año así como la necesidad de enviar a los maestros en su búsqueda, denota que algo grave ocurre y es necesario que esas autoridades convoquen a un análisis responsable y serio en la indagación de causas y soluciones a la situación que alarma y desconcierta.
Parece que el informe rendido por la comisión se fue en simple palabrería. Catorce años después, se formulan los mismos interrogantes. Esa falta de continuidad en las políticas públicas diseñadas para la época y dadas las condiciones especiales que se avizoraron con la entrada del nuevo siglo, motivan la reflexión sobre un aspecto que constituye base fundamental para el desarrollo justo y armónico que necesita la nación colombiana.
Recientemente la ministra del ramo anunció la puesta en marcha de las políticas formuladas en el Plan Decenal para la Educación. ¿Estará la propuesta gubernamental en consonancia con el documento de la Misión de Sabios? O ¿se seguirá improvisando con las consecuencias gravosas que tiene una educación que no cuenta al hombre como un ser multidimensional, según Édgar Morin.

Plan Decenal para la Educación, políticas públicas, educación, políticas públicas, desarrollo