El pilo que nos representa
lunes, 28 de enero de 2008
22/01/2008
En el grupo de 23 veedores que se encargará de cuidar que el Plan Decenal de Educación se cumpla al pie de la letra hay un adolescente.
Con 16 años y peinado medio en desorden, Andrés Felipe Suar´z abre una carpeta d ecartón , saca unos apuntes que se parecen a la letra menuda d eun contrato, los mira de reojo y comienza a hablar con el entusiasmo de un predicador.
"La calidad de la educación en Colombia es pésima. ¿Argumentos? Mire a su alrededor cómo es el comportamiento d ela gente; la agresividad, la falta de cultura. Eso es un síntoma de que los colegios no están haciendo bien su labor", dice.
En un intento por reforzar sus ideas, agrega "no nos apropiamos del conocimiento, tampoco lo generamos y muchos no saben el porqué estudian. El colegio se está reduciendo a un sitio de reunión".
Este adolecente, recién graduado como bachiller del colegio Antonio Nariño de Bogotá y que se prepara para estudiar derecho en la Universidad nacional, tendrá enfrente un reto gigante en el 2008, en el que podrá aplicar todas sus condiciones de rebelde con causa: a través de votación, y entre las 20 mil personas que participaron en la construción colectiva del Plan Decenal, fue escogido para hacerle veeduría a este documento que regirá los destinos de nuestra educación hasta el 2016.