Esto debe tener las escuelas en zonas rurales
martes, 27 de noviembre de 2007
23/11/2007 El Colombiano. Reportaje
Su escuela está más cerquita al cielo, como dicen Yulieth Arboleda, Valeria Restrepo y Lorena Ortiz. Es que el Centro Educativo Rural (CER) La Leriona queda en un alto, en la vereda El Nevado, de Valdivia.
Sentadas en el corredor, estas alumnas de primero de primaria observan a sus compañeros jugar lazo en la cancha. Les toca esperar, porque todos no caben en ese espacio.
Por eso, un parque de juegos y una cancha más grande es lo primero en la lista de lo que se sueñan para que la escuela sea "más bonita". También quieren una sala de cómputo y un restaurante escolar más grande.
Y su profe Ángela Guzmán desea, además, un techo más resistente, soluciones para las humedades, una completa biblioteca y cambiar la unidad sanitaria que está a punto de derrumbarse.
Estudiantes, educadores, padres de familia y expertos dicen que los planteles del campo deben ser más completos, para que los niños puedan acceder a una educación de calidad y en condiciones de equidad. Antioquia tiene más de 3.100 centros educativos.
"En las veredas donde no existe una escuela hay otras condiciones sociales que donde sí las hay", comenta Juan Mauricio Arias, decano de Educación de la Universidad Católica de Oriente.
Para los docentes sus establecimientos deben contar con elementos tan básicos como mobiliario adecuado y espacios amplios, como afirma Dora Pérez, del CER San Cristóbal, de Remedios. También anhela un computador, pues el que tenía se le dañó, así que debe pasar a mano sus informes.
Nuvia Gómez, del CER San José, de Ituango, considera que los planteles rurales están muy lejos de igualar las condiciones de uno urbano. "Estamos mal de todo. Solo tengo laboratorio de ciencia".
Pero no todo se reduce a los espacios físicos. Según Roberto López, coordinador del Cibercolegio, de la Católica del Norte, el componente primordial que debe tener cualquier institución del campo es la formación del maestro.
"Debe ser un docente formado en la ruralidad y para la ruralidad. Y que tenga muy presente el contexto".
La ruralidad, agrega, no implica atraso y por eso también es importante que no se desconecte de los nuevos avances tecnológicos. "Es conocer nuestra realidad, contextualizarla y aplicarla con los medios actuales que tenemos".
La unión de la comunidad es otra clave que permite que los centros educativos avancen. La profe Ángela cree que la creatividad y el trabajo en equipo los ha ayudado a mejorar. Para tener calidad, dice, no se necesitan grandes cosas, solo lo básico, y eso sí, muchas ganas.
El perfil del maestro rural
Gloria*, una profesora del sector rural, acepta a regañadientes que sus alumnos le digan "profe". Cree que es una falta de respeto y que los niños deben entender que ella es la dueña del conocimiento.
En la Institución Educativa Rural Adolfo Moreno, de Buriticá, cuenta el rector Jorge Maya que hace unos meses, para una de sus plazas docentes, le enviaron un abogado que había ganado el concurso. Ya dejó el cargo, porque estaba "aburrido" y no pudo adaptarse.
La vocación y el compromiso son entonces las principales características para un maestro rural. Pero, según los educadores y rectores consultados, hay otras cualidades vitales: ser líder, trabajar en equipo con la comunidad, ser democrático, creativo, recursivo, innovador, estar actualizado y, sobre todo, que le guste el campo.
Componentes que debe tener un centro rural para ofrecer educación de calidad
Un maestro capacitado y con vocación
Un educador con vocación, ganas de trabajar y que sea gestor es vital para sacar adelante los proyectos de la escuela. Pero esto no es suficiente. Debe estar cualificado para convocar y contextualizar el saber en su vereda y por eso debe conocer la región.
Dotación pedagógica suficiente
¿Cómo puede aprender un niño dónde vive, si su escuela no cuenta con mapas, internet o multimedia? Los educadores requieren de material didáctico, cartillas, libros, implementos deportivos, computadores y medios audiovisuales.
Infraestructura y mobiliario escolar
Una escuela rural necesita: espacios suficientes para el aprendizaje y socialización de los escolares: aulas cómodas, sitio para la recreación, laboratorios, sala de cómputo, sillas y mesas adecuadas, unidades sanitarias y cerramiento del centro.
Una buena nutrición para la permanencia
Uno de los factores que elevan la permanencia es la alimentación escolar. Para los docentes es proriotario que todos los niños reciban el refrigerio y que cuenten con buenas instalaciones para el restaurante escolar. Además del apoyo a las huertas.
Metodología flexible y adaptada al contexto
Los procesos de enseñanza en el campo no pueden ser rígidos ni tradicionales. Los currículos deben ser flexibles y en los planes de estudio deben ver reflejado su contexto, sus aspiraciones y proyecto de vida. La participación comunitaria es clave.
Javier Serrano, director de Educación Rural en el Ministerio de Educación, afirma que en el campo se requiere, incluso, más dotación que en las ciudades porque esos implementos le sirven también a la comunidad. "Si no los encuentran en la escuela, no los encuentran nunca".