¿Quién pone en cintura a los estudiantes?

jueves, 08 de noviembre de 2007

01/11/2007 El Heraldo. Local

  • Colegios y universidades disponen de manuales de convivencia y reglamentos internos para preservar el orden.

El incidente entre el estudiante de décimo grado Brayan Hernández y la rectora de su plantel revivió el debate sobre los controles a maestros y estudiantes para evitar autoritarismo e indisciplina, respectivamente.

Después que una rectora de un colegio de Barranquilla les ordena a sus estudiantes ponerse de rodillas como castigo a las rechiflas de las que fue blanco han surgido varios interrogantes entre los diferentes sectores de la comunidad nacional: ¿quién mete en cintura a los maestros para que no se excedan en su autoridad y cómo hacerle entender a los estudiantes que hay reglas a las que deben someterse sin que sientan vulnerados sus derechos?

Las secretarías de Educación tienen la lupa puesta sobre los maestros para evitar que no malinterpreten el poder del que gozan hasta el punto que en cualquier momento pueden ser investigados si sus actitudes terminan violando los derechos de los estudiantes. Sin embargo, corregir las faltas disciplinarias de niños y adolescentes llega a ser para el docente una tarea compleja.

Psico-pedagogas consultadas por EL HERALDO coinciden en afirmar que los manuales de convivencia y los reglamentos internos son los principales mecanismos con los que cuentan las instituciones educativas para hacerles entender a los alumnos que hay una serie de reglas por cumplir.

Rita Vizcaíno, psico-pedagoga con 19 años de experiencia en el manejo de adolescentes, asegura que enseñarle a un estudiante las normas que debe acatar dentro del colegio llega a ser, en ocasiones, una labor dispendiosa porque "algunos estudiantes con problemas disciplinarios tienden también a tener problemas en sus hogares: o por padres muy permisivos, o por padres muy estrictos".

Para Evelin Llinás, psicóloga del Bienestar Universitario de la Universidad del Norte, la clave está en hacerle entender a los estudiantes, tan pronto ingresan a un plantel educativo, que hay unas reglas a las que deben someterse, y que estas se encuentran consignadas en los manuales de convivencia, para el caso de los colegios, o en los reglamentos internos, para los universitarios.

"Las escuelas deben hacer procesos de socialización para que toda la comunidad educativa, llámese estudiantes, profesores, padres de familia o rectores, conozca cuáles son las vías, los derechos y los deberes que todos tienen dentro del establecimiento para que las cosas funcionen armónicamente", dice Llinás.

Carolina Piñeros, directora ejecutiva de Red Papaz, asegura que los niños tienden a ser muy crueles desde temprana edad, producto de la espontaneidad con la que dicen las cosas. Enseñarlos a ponerse en los zapatos del otro y a que sean empáticos ayudará a que no agredan a los demás, propone Piñeros. "Hay que enseñarles a decir las cosas de una manera asertiva, sin necesidad de herir, así lo que les planteen vaya en contravía de lo que piensan o sienten", continúa Piñeros.

Red Papaz es una corporación creada por un grupo de padres y madres voluntarios, en Bogotá, que donan su tiempo y experiencia para construir valores en la niñez y en la juventud.

¿QUÉ SON LOS MANUALES Y REGLAMENTOS?

Los manuales de convivencia y los reglamentos internos son documentos que tienen consignadas las definiciones sobre los derechos y los deberes de los miembros de una comunidad educativa y la manera como deben ser sus relaciones entre sí, así como el concepto de falta disciplinaria y las sanciones como consecuencia de los actos.

Los manuales y reglamentos se convierten en la máxima norma dentro de una institución educativa. Sin embargo, sobre estas normas rigen la Constitución Nacional, el Código del Menor o la Ley General de Educación, como garantes de los derechos fundamentales de las personas.

Sobre la validez que en determinadas situaciones llegan a tener las normas escolares o universitarias hay dudas. "Muchas veces se ven perneadas. Los fallos de tutela han hecho que muchos estudiantes hagan lo que quieran, y nosotros los docentes nos quedamos sin elementos para ejercer autoridad", sostiene Vizcaíno.

¿CÓMO MANEJAR UNA FALTA DISCIPLINARIA?

Cuando un estudiante atenta con sus actos contra el armónico desarrollo de una institución, hay procesos que deben agotarse antes de aplicar las sanciones impuestas por los manuales, que van desde la suspensión hasta la expulsión del plantel educativo, explica Vizcaíno.

"Uno tiene que agotar un debido proceso para poder lograr que ellos rectifiquen su conducta. Se trabaja mucho con ellos para que asuman un cambio de actitud", continúa Vizcaíno.

El diálogo aparece como un primer paso para la resolución de conflictos. Los libros de acta y las matrículas condicionales están revaluados. "Hoy hablamos de procesos conciliatorios -explica la psico-pedagoga Rita-. Se trata de establecer conciliación entre los estudiantes si las dificultades se dan entre pares, o si el estudiante hizo un daño dentro de la institución, se concilia con él para que asuma la responsabilidad de sus actos".

¿CÓMO SE CONSTRUYE EL MANUAL DE CONVIVENCIA?

De acuerdo con las psicopedagogas, los manuales de convivencia son construidos con la participación activa y responsable de todos los miembros de la comunidad educativa para establecer e identificar deberes y derechos.

Los resultados deben socializarse con toda la comunidad para concertar acuerdos que permitan un adecuado ambiente escolar.

 

¿Quién pone en cintura a los estudiantes?, manual de convivencia, reglamento interno, red papaz