¡Adhiéranse! Por Camilo Herrera Mora
martes, 14 de agosto de 2007
11/08/2007 El Nuevo Siglo. Opinión.
En los últimos días se han presentado dos planes indicativos para el desarrollo del país, que deberían ser inmediatamente firmados por los más de 70.000 candidatos a cargos públicos en las próximas elecciones.
Los Objetivos del Milenio (PNUD) y el Plan Decenal de Educación se presentan como guías orgánicas de los futuros planes de desarrollo de los departamentos y municipios. Si bien el primero tiene alcance mundial, sus metas mínimas corregirían cerca del 20% de la pobreza del país, y el segundo asegura de manera nacional un sistema integral de educación sostenible.
Hay que dejar atrás la demagogia de campaña, como ocurre en Bogotá, donde el tema se resume al transporte masivo y a la inmensa publicidad que recibió la actual alcaldía por motivo del 6 de agosto, pese a los grises resultados de la presente administración.
El país necesita salida a sus problemas: desempleo de 12 puntos, subempleo cercano al 35%, inflación al alza y fuerte desplazamiento, dejando atrás los temas de conflicto y macroeconómico, por ser más cercanos al ámbito nacional que al local.
Estas propuestas deben ser concretas y ejecutables, y referidas a las evidencias de la participación ciudadana y no a un proceso de encuestas, con preguntas de opciones cerradas sobre las necesidades de la población. La gente necesita mucho más movilidad y empleo, como se puede constatar en el trabajo de "Las voces de los pobres" del Banco Mundial, donde se evidencia que los condicionantes del desarrollo son los pequeños problemas de cada una de las personas.
Por esto ambas propuestas, no sólo unifican esfuerzos en pos del crecimiento y el desarrollo, sino que otorgan metas efectivas para ser ejecutadas.
Por esto exhorto a cada uno de los partidos a que públicamente adhieran a estos esfuerzos, que están más allá de la izquierda y la derecha, y son un camino colectivo para lograr la reducción de la pobreza en el corto y largo plazo.
De lo contrario los programas de gobierno que se presenten serán discursos vacíos, que al no contemplar los planes nacionales, caerán en el incumplimiento, porque en cualquier momento estos planes se convierten en normas de forzoso cumplimiento y todo lo dicho en campaña será promesas sin cumplir.
Presidente de Raddar