Las 140 personas detrás de la Asamblea Nacional

lunes, 13 de agosto de 2007

Un grupo de 140 personas fue el encargado de la producción y logística de la Asamblea.

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Un grupo de 140 personas fue el responsable de brindar, durante 5 días, las condiciones ideales para que los casi 1.500 participantes a la Asamblea Nacional por la Educación trabajaran sin problemas en su objetivo: la construcción del Plan Nacional Decenal de Educación 2006-2016.

Este grupo fue el encargado de la producción y la logística de la Asamblea. Un trabajo que comenzó cuatro meses antes de la misma, y que implicó: la planeación del transporte aéreo y terrestre de los invitados desde 266 municipios; el transporte local con 45 buses, desde los 9 hoteles habilitados, hacia el lugar de trabajo; el despacho de 6.000 comidas diarias entre refrigerios y almuerzos; y otros operativos que involucraron la coordinación de las cerca de 2.000 personas, presentes en el evento.

Así mismo se dispuso de forma permanente, con ayuda de la Secretaría Distrital de Salud de Bogotá, de una ambulancia con un médico y un paramédico, y los hospitales y centros de atención cercanos a los espacios de trabajo se encontraban en alerta amarilla para atender oportuna y rápidamente cualquier emergencia.

La enfermería del Instituto Pedagógico Nacional también aportó un médico y una enfermera. La Policía Metropolitana y los Bomberos de la ciudad se mantuvieron atentos ante cualquier eventualidad.

Para Sandra Herrera, directora de Coproducción Urbana, la empresa a cargo de esta labor, el primer desafío fue el de conseguir un espacio en Bogotá con 50 salones con capacidad para 35 personas cada uno, 11 aulas para 150 personas y un auditorio para albergar a la totalidad de los participantes. El Instituto Pedagógico Nacional fue escogido para las jornadas de trabajo, mientras que el Centro Empresarial de Compensar se eligió para los eventos de apertura y clausura.

Herrera y su equipo, conformado por 28 personas, dividieron su trabajo para dirigir áreas específicas como transporte, hospedaje, alimentación, asistencia técnica, convocatoria y registro, y relatores y moderadores, todo con el fin de abarcar cualquier elemento involucrado en un evento de tanta magnitud como la Asamblea Nacional.

Por otro lado, el equipo de 110 personas de la compañía Alfil compuesto en su mayoría por universitarios, se encargó de operar toda esta logística ingeniada por Coproducción Urbana.

Para todos ellos, la jornada comenzaba a las 6 de la mañana, cuando preparaban las aulas, los computadores, los puestos de café y el acceso a Internet, entre otros, para que dos horas más adelante los asambleístas iniciaran su trabajo. Su día acababa hacia las 10 de la noche. "Somos los primeros que llegamos y los últimos en irnos", afirma David Eduardo Cuervo, director logístico de Alfil.

Para el gran equipo de Coproducción Urbana y Alfil, la Asamblea Nacional por la Educación no acabo el pasado martes con la clausura. Ellos darán por terminado su trabajo cuando el último asambleísta retorne a su ciudad de origen y no haya ningún detalle por resolver, sin importar lo pequeño que sea.

Las 140 personas detrás de la Asamblea Nacional por la Educación; producción y la logística de la Asamblea; Coproducción Urbana; Alfil