La educación
martes, 12 de junio de 2007
29/01/2007 El Nuevo Día. Página iNternet. Editorial
La esencia de la evolución y desarrollo de las sociedades descansa en la calidad educativa y por esa razón y alrededor del globo los países concentran sus recursos en producir una educación de calidad que entrañe todos los procesos de formación del ciudadano.
La competencia entre los países más avanzados se mide en recursos destinados a la educación, a la investigación, a la dotación de aulas modernas equipadas con las últimas tecnologías y entornos amables y, por supuesto, a la intensidad y calidad de los estudios y programas.
Organismos internacionales y los gobiernos desarrollan y promueven cotidianamente procesos de evaluación de los programas, los profesores y los alumnos, para conocer el escalafón mundial o nacional, para saber de la eficiencia en la aplicación de los recursos, para establecer las fórmulas y métodos más eficaces y para determinar metas y objetivos a cumplir y alcanzar en esta sana competencia.
El Gobierno nacional no es ajeno a todas las anteriores inquietudes y, con mucha decisión y concluido el anterior Plan Decenal, se encuentra elaborando el Nuevo Plan Decenal que debe quedar aprobado en julio del presente año.
Contrasta todo lo anterior con lo que ocurre en el ámbito parroquial en donde la disputa estriba en si deben considerarse los recreos como tiempo de estudio o como exigencias extra laborales y para el efecto, pese a claras disposiciones legales, se desarrolla una disputa con suspensión de labores, en donde los perjudicados son los alumnos de los establecimientos oficiales de educación. Para no hablar de los desagradables enfrentamientos entre entidades educativas locales que pretenden discriminar el acceso de un sector de la población a instalaciones públicas.
Por supuesto que los resultados de los alumnos ibaguereños y tolimenses en las evaluaciones no son los mejores y día a día la región se ve rezagada en el ámbito nacional, situación que se hace más precaria cuando se analiza a la luz de los desarrollos mundiales.
El tema de la educación obliga a una radical decisión política en la que la ciudadanía juega papel vital, que debe traducirse en el debate político de 2007 de cara a las elecciones para gobernadores, alcaldes, diputados, concejales y ediles. En juego está el futuro.