Segundo Plan Decenal de Educación
martes, 12 de junio de 2007
15/03/2007 Hoy Diario del Magdalena. Editorial
Para nadie es un secreto que el factor que más dinamiza el desarrollo de los pueblos y las personas, en todos los sentidos, es precisamente la educación y es este entendimiento el que ha llevado a todos los pueblos y a todos los grupos humanos de diferentes culturas, a centrar su atención en procurar la máxima calidad y la mayor efectividad en los métodos pedagógicos y en las estrategias educativas.
Conocedores de la importancia de la planeación para el desarrollo de las diferentes personas e instituciones humanas y de la conveniencia de prever las metas y los objetivos deseables, así como las estrategias más efectivas para lograrlo, ese conocimiento se trasladó también a la educación en diferentes países del mundo y fue así como surgieron los diferentes Planes Quinquenales y Decenales de Educación, tan frecuentes, no sólo en los sistemas socialistas, sino también en todos los gobiernos interesados en el tema educativo.
El Gobierno Nacional colombiano y, más especialmente, la actual ministra de Educación, Cecilia María Vélez, están interesados en precisar lo que ha dado en denominarse el Segundo Plan Decenal de Educación 1997, documento que no sólo reemplazaría su homólogo de 1996, que ya ha perdido vigencia y que ha recibido numerosas críticas por los educadores colombianos, sino que también deberá ser el documento que oriente las políticas nacionales en materia de educación en los próximos 10 años.
Merece destacarse el interés del Gobierno Nacional en lograr la máxima participación de los educadores, los profesionales, y en general de todos los colombianos en la elaboración de dicho documento, para lo cual ha puesto al servicio de todos la posibilidad de ampliar la participación masiva a través de las páginas de Internet, aprovechando los "Foros Virtuales" programados para tal efecto.
Consideramos oportuno que se establezcan mecanismos periódicos de evaluación, anuales o bianuales, para que no haya que esperar el cumplimiento del período total de los 10 años para establecer correctivos porque, como sucedió con el Plan Decenal anterior, puedan corregirse aquellas deficiencias que fueron observadas, como por ejemplo el reconocido fracaso en los programas y en las estrategias de Educación Sexual para la gente joven, la ineficiencia de los programas de investigación en la mayoría de las universidades y el bajo nivel cultural y de lectoría del pueblo colombiano.
Ojala no todo se quede en buenas intenciones como ha sucedido con el Decreto de Reforma de la Educación Religiosa en los colegios, en donde siguieron vigentes los fanatismos de los grupos religiosos y faltó más ecumenismo y espiritualidad, como era deseable.