Educar, difícil tarea (editorial)

martes, 15 de mayo de 2007

Celebramos hoy el Día del Maestro. Esta fecha no es algo diferente que el reconocimiento que hacemos a quienes desarrollan uno de los más nobles y consagrados trabajos dentro de la sociedad. Es la oportunidad que tenemos para agradecer a quienes dedican y han dedicado su vida al servicio de los demás, aquellos profesores que con su incansable labor y entrega luchan día a día por construir un mundo más justo.

Y es que ser maestro es un reto. Un reto permanente, que exige trabajo continuo, sin descanso. En nuestro país el ejercicio de esta profesión implica, además, asumir con entereza las múltiples dificultades que se deben enfrentar, siempre anteponiendo la vocación ante toda adversidad.

Es indiscutible que estos son tiempos difíciles para los docentes y para la educación. No en vano los 10 temas esenciales sobre los cuales padres, docentes y demás ciudadanos participan en el debate promovido por el Ministerio de Educación, para consolidar el Plan Decenal son: la falta de cobertura (costos altos y pocas oportunidades), docentes mal preparados, educación desactualizada, masificada y desconectada de la realidad, baja calidad en la educación, falta de motivación de alumnos y profesores, ausencia de formación integral y poca participación de la familia en la formación. Además de los factores externos, entre los cuales se encuentran la nutrición, la violencia, el maltrato y el desempleo.

Ante este panorama, se hace urgente que la educación replantee sus objetivos, sus metas y pedagogías. Enormes cambios se deben dar en nuestro sistema educativo. Ya es un admirable inicio la consulta y discusión del Plan, en el que participaron cerca de 15.000 colombianos de todo el país.
Una vez trazada la ruta de navegación que dará las pautas para la educación en los próximos años, los profesores, sin recaer únicamente en ellos la responsabilidad de esta transformación, que corresponde a toda la sociedad, deberán desarrollar un papel protagónico.
La globalización obliga a ser no solo más efectivos sino más veloces para asimilar los cambios. La competitividad es un imperativo, pero también un desafío en el que los maestros cumplen un papel trascendental.

El mayor reto que les espera a nuestros profesores está en abrir el camino para convertir la educación en una verdadera prioridad en el departamento del Huila. De esta manera estaremos contribuyendo al desarrollo, la equidad y la justicia.
Nuestro reconocimiento a los profesores huilenses, aquellos que pese a las dificultades del ejercicio de su profesión se han dedicado desde la época de la pizarra, hasta el conocido tablero digital de hoy en día, a la formación de seres integrales, preparados para enfrentar un mundo cada vez más exigente.

15-05-07;Nacion;Educar, difícil tarea (editorial)