Deudas que se contraen antes de nacer

jueves, 10 de mayo de 2007

10/05/2007 El Mundo. Editorial

En la ciudad de Medellín en los niveles 1, 2 y 3 del Sisbén hay 52.026 niños y niñas de 3 y 4 años y 27.156 de 5 años.

Por: Jose Guarnizo Álvarez

La inserción de los niños menores de cinco años al Sistema Educativo de manera obligatoria por parte del Estado, no es solo tema de discusión con la entrada en vigencia del nuevo Código de la Infancia, sino de las metas que propone el Plan Decenal de Educación.
El propio alcalde de Medellín, Sergio Fajardo Valderrama, lo ha dicho en reiteradas ocasiones. Ha sido sustrato de muchos de sus discursos, en los que se disculpa incluso, por referirse con frecuencia al mismo ejemplo de dimensiones esenciales.

Según Fajardo, la inequidad de las sociedades parte desde el mismo periodo de gestación y posterior nacimiento de los niños. Eso en apariencia no parece aportar nuevos condimentos a la reflexión; Borges a bien acostumbraba decir, no como alusión literaria erudita, sino en comentarios azarosos a sus a sus amigos, "que cada quien nace donde puede", así de básico.

Las deudas se pagan

Sin embargo, la tesis del Alcalde, apunta a que los gobiernos de América Latina tienen la enorme tarea de pagar las deudas que la sociedad no ha estado en capacidad de saldar: "No es lo mimo mi hijo, que desde los dos años asiste al Jardín Infantil Las Marañas, que el hijo de Ana la empleada, que solo hasta los cinco años ingresó al primer año de primaria". Los años que el hijo de Ana pasó en su casa, al cuidado de quien sabe quien, es una deuda. Justamente ese es uno de los orígenes de un problema que se llama: "Inequidad", con mayúscula.

En este sentido, los resultados Nacionales de la Consulta en Línea del Plan Decenal de Educación, hablan de un país que está pasando del fragor de los discursos a la reflexión atenta de los problemas, que en términos de obligatoriedad aún no cuajan; entre ellos, la educación temprana para menores de cinco años.

Y aunque dichos niveles educativos no constituyen precisamente la quintaesencia del tan sonado nuevo Código de la Infancia y la Adolescencia (Ley 1098 de 2006), sí es posible apreciar en el texto insinuaciones que vigorizan el tema: "Son derechos impostergables de la primera infancia, la atención en salud y nutrición, el esquema completo de vacunación, la protección contra los peligros físicos y la educación inicial".


Opinión - Educación preescolar

Martha Echevarria Adarve, directora del Preescolar El Rodeo, asegura que la importancia de la Educación Inicial es un tema que hasta ahora es tomado en serio: "Esto responde a una necesidad que fue emergiendo a la par con los cambios culturales. En el momento en el que el rol de la mujer comienza a ganar terreno en el ámbito laboral, ya se hace necesario tener con quien dejar los niños, es por eso que antes se hablaba de guarderias y no de preescolar. Sin embargo, en este momento está más que establecido que la estimulación que gana un niño en los primeros años, así como la socialización que puede hacer con el entorno, es fundamental para el resto de los ciclos educativos. Los niños que por lo general pasan esta etapa de su vida solos, les cuesta insertarse a las dinámicas que ofrecen los años posteriores, y alcanzan una gran desventaja que después es difícil de revertir. Ahora los preescolares ofrecen educación integral en aspectos que no se pueden desligar, ya que en estas edades cualquier cosa que introyecten los menores les ayudará a edificar su mundo futuro".


Compromisos internacionales

En este sentido, Ramón Moncada, jefe de educación de la Corporación Región anota que la llamada Educación Inicial estará dentro de poco orientada a ser proporcionada obligatoriamente por parte del Estado, "además porque eso está soportado por compromisos internacionales que ha adquirido el país, mediante la Convención de los Derechos del Niño, es decir, que el espíritu de las leyes internas ya demuestran tales propósitos". Moncada agrega que la educación termina siendo uno de los factores más democratizantes para las sociedades y las culturas: "Entre mas pronto comience la inserción de los niños al Sistema Educativo, más opciones hay para disminuir las brechas sociales", concluye, no sin antes advertir que la educación sí ayuda a salir de la pobreza, pero no constituye el único remedio.

A lo anterior, vale aclarar que en la Ley General de Educación (Ley 115 de 1994), que actualmente rige en el territorio colombiano, quedó establecida la meta de ir incluyendo gradualmente la educación preescolar dentro del Sistema Educativo Oficial, comenzando por el llamado nivel cero, o "transición".

Antioquia es un ejemplo

Sin embargo, salvo programas como Buen Comienzo de la Alcaldía de Medellín, que atiende a 10.874 niños del Sisbén 1, 2 y 3; además de esfuerzos de la Gobernación de Antioquia para dar tal cubrimiento en los 120 municipios no certificados; en el país aún no opera con efectividad el espíritu de la mencionada ley; en parte, porque según Moncada, el Gobierno Nacional ha sido olvidadizo por décadas con esas edades (3, 4 y 5 años), perpetuándose así el déficit en cobertura, inclusive en el grado cero.

"Las cifras mas optimistas aceptan un 50% en el nivel de Transición. El asunto es de corte de política nacional, que tendría que revaluarse, por ejemplo, crear un proceso conjunto entre el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (Icbf) y el Ministerio de Educación Nacional, porque cada uno trabaja por su lado, mientras que cuando se habla de educación inicial, hay que llevar a cabo indefectiblemente intervenciones integrales, que comienzan en el nacimiento y terminan en la adolescencia".

Los buenos comienzos

Por su parte, una funcionaria consultada por EL MUNDO del Programa Buen Comienzo de la Alcaldía de Medellín, asegura que sobre la mesa está circunscrita incluso la necesidad de incluir en la Educación Inicial una cobertura que comienza en la gestación: "Como se ha dicho, de los primeros años se desprenden una cantidad de situaciones que declinan en la vida misma, y es que no solo se trata de atención, porque eso lo puede hacer una empleada, es brindar recreación, protección en salud y una adecuada nutrición".

De todo lo anterior, se infiere que mientras la legislación y los mecanismos efectivos en el orden nacional hacen sus ajustes, es a través de los gobiernos locales que se priorizarán este tipo de deudas.

Desafíos del Milenio - Declaración de Morelia, 2002

La primera infancia comprende el período desde la concepción hasta los siete años, es una fase decisiva en el ciclo de la vida del ser humano. La evidencia de la psicología, biología, nutrición, sociología, la neurociencia y otros campos de la investigación han demostrado que los primeros años son críticos para el bienestar y desarrollo físico de los niños; para el crecimiento de la inteligencia y personalidad; y para el desarrollo de actitudes sociales positivas. Durante este periodo, los niños absorben los valores humanos y sociales prioritariamente a través de experiencias concretas de vida y de la conducta de los padres, educadores y comunidades.

Los diseñadores de política reconocen que los programas de primera infancia temprana, de buena calidad, fortalecen los cimientos del aprendizaje para toda la vida y sirven de base a las más amplias necesidades educacionales de la familia y la sociedad.

La familia y los padres continúan siendo la primera y más importante instancia de educación de los niños pequeños. Este derecho básico está contemplado en las constituciones nacionales y en los convenios internacionales: "La familia es el elemento natural y fundamental de la sociedad y tiene derecho a la protección de la sociedad y del Estado.... Los padres tendrán derecho preferente a escoger el tipo de educación que habrá de darse a sus hijos" (Declaración Universal de los Derechos Humanos, artículos 16 y 26, Naciones Unidas, 1948).

Deudas que se contraen antes de nacer