Hablando de Plan Decenal
domingo, 06 de mayo de 2007
06/05/2007 El Meridiano de Sucre. Editorial
Por Milton Steer Amell
La semana anterior en los Estados Unidos ocurrió un genocidio, cometido por un estudiante de una gran universidad. El acto le dio la vuelta al mundo, no solamente por tratarse del país donde sucedió el hecho, sino porque fue dentro de un claustro universitario en el cual supuestamente las personas aprenden a ser grandes profesionales y mejores seres humanos.
En nuestro país, para la misma semana se comenta que un estudiante toma un arma y se quita la vida; unos alumnos asesinan a un rector de una institución; un gran número de estudiantes menores de edad llevan armas corto punzante a las instituciones; otros consumen drogas, otros viven de agredir, robar y abusar sexualmente a sus compañeros y desconocidos y finalmente se incrementa la lista de alumnas embarazadas. A lo anterior podemos concluir que en la actualidad el problema es global y en la sociedad colombiana se encuentra en pleno crecimiento y apogeo.
Aprovechando que se está elaborando el Plan Decenal de Educación Colombiana y que es "abierto y participativo", quiero expresar que se necesita de una intensidad horaria mayor en el área de Ética (solo una hora semanal actualmente) que conlleve no solamente a un trabajo arduo con los alumnos, sino con los padres de familia, ya que el problema tiene raíces en la casa, en la familia o en el medio geográfico-social al cual pertenece (modus vivendi).
Además, si tenemos claro el problema o la enfermedad y si conocemos los medicamentos debemos aplicarlos rápidamente para sanar heridas. Siempre he dicho que el currículo que se desarrolla en instituciones educativas situadas en zonas vulnerables y vulneradas por la violencia, debe ser totalmente diferente al desarrollado en el resto de la comunidad o sociedad, debido a que en este tipo de comunidad educativa tratamos con alumnos hijos del hambre y de la miseria y por ende la autoestima, los valores y las alegrías son muy bajas.