Plan Decenal para la educación. Por: Adolfo Clavijo

sábado, 19 de mayo de 2007

19/05/2007 El Espectador. Opinión

Opinión

En búsqueda de una visión que defina cómo debe ser la educación entre 2006 y 2015, el Ministerio de Educación abrió un debate público para estructurar lo que llama el Plan Decenal. A principios de 2007 estaba consolidada una agenda de 10 temas que constituyen la base del debate: ciencia y tecnología, renovación pedagógica, formación de docentes, mejor inversión, convivencia, equidad, educación post sistema, desarrollo infantil, liderazgo, fines y calidad de la educación.

Por supuesto que el Plan es bienvenido, por cuanto en Colombia la educación en general atraviesa por muy serias dificultades que exigen atención inmediata, sin desconocerse que hay empeños en ese sentido. Las estrategias oficiales de la llamada Revolución Educativa, que apuntan a incrementar y mejorar cobertura, calidad, eficiencia e investigación, han dado buenos resultados en la parte técnica, pero han sido insuficientes en cuanto a cobertura.

No obstante, más que definir cómo debe ser la educación en Colombia, se debe determinar hacia dónde debe ir; a dónde debe llegar. El afán no debe ser sólo mejorar la educación en sí misma sino también, a través de ella, hacer una sociedad más amable, mucho menos energúmena e intolerante.

Desde luego que para el país es urgente contar con profesionales idóneos en todos los campos, que contribuyan a acelerar el ritmo hacia un desarrollo sostenido. Pero no tendría mayor gracia que se lograra mejorar los niveles de educación para un grupo de colombianos sin extirpar de manera simultánea la tendencia hacia la delincuencia y la criminalidad de quienes montan su proyecto de vida tomando el camino de la delincuencia. Las crisis actuales de la nación reclaman procesos formativos consistentes, que impriman en niños y jóvenes el rechazo absoluto a todas las modalidades delictivas.

Desde hace algunos años la educación escolar en Colombia renunció a la formación cabal de la persona y se concentró en la preparación, la ilustración, la capacitación técnica. Ese esquema todavía subsiste. Es posible que se haya considerado que ciertos aspectos relacionados con urbanidad, cívica, modales, conducta ciudadana, respeto, principios y valores deben ser sembrados e inculcados en los hogares, lo que tiene mucha lógica, pero salta a la vista que no se tuvo en cuenta que un número considerable de hogares colombianos no es la mejor fuente de formación de niños y jóvenes sino todo lo contrario: el epicentro de malformaciones éticas y morales que empujan a la juventud a delinquir siguiendo malos ejemplos o pésimas orientaciones.

El porcentaje de núcleos familiares que distorsionan la formación de los hijos es muy alto. Fenómenos como la promiscuidad de padres y madres, el incesto, los padrastros y madrastras represivos, el mal trato a los niños, las peleas conyugales, la dependencia del delito de muchas cabezas de familia, la drogadicción y el alcoholismo en los hogares, el trabajo infantil y otras causas hacen de los niños y niñas presas fáciles de las mafias y organizaciones criminales que a tempranas edades los involucran en vicios, sexualidad prematura o transgresión a las leyes.
En vista de que esta situación de población desadaptada es en gran parte la responsable de los altos índices de delincuencia y de la subsistencia de la violencia, el Estado tiene la obligación de retomar la formación ciudadana en los niveles de preescolar, escolar y educación media, y encauzarla hacia la parte formativa del individuo, antes de atiborrar de conocimientos de sociales, ciencias naturales, matemáticas, etc., a los estudiantes de cortas edades; es decir, el énfasis debe ponerse en formar ciudadanos con base en programas que le den prioridad a la convivencia pacífica, a la vida en sociedad.

El Plan Decenal que se está estructurando le brinda al Estado la oportunidad de civilizar a la juventud para que viva bajo patrones de estricto acatamiento a la normatividad vigente y de respeto a su prójimo. Valdría la pena indagar cómo otras naciones lograron implantar una cultura en este sentido.

*Brigadier general (r), ex decano de la Facultad de Ingeniería y ex rector de la Universidad Militar Nueva Granada.

Plan Decenal para la educación. Por: Adolfo Clavijo