La educación más allá de la escuela: Conversaciones Ciudadanas en Neiva

jueves, 31 de mayo de 2007

El acompañamiento de los padres de familia al proceso educativo de niños y jóvenes, en relación directa con la formación en valores, es uno de los temas más importantes en la capital del Huila. La experiencia de Edgar Mauricio Rincón como docente y padre de familia.

  • En neiva, ciudadanos conversan sobre el papel de los padres y madres de familia en la formación de sus hijos.
  • Padres de Familia: Protagonistas en los procesos de Educación.

Bogotá, Junio 1 de 2007. En el marco de la iniciativa Propuestas Ciudadanas, adelantada por el equipo del Plan Decenal, se realizó en Neiva los días 29 y 30 de mayo un encuentro e intercambio de experiencias con algunos de los padres de familia, docentes, pensionados y madres comunitarias que respondieron en el mes de abril a la convocatoria que los medios de comunicación realizaron con respecto al futuro de la educación en Colombia. Este diálogo permitó profundizar en la importancia del acompañamiento de los padres de familia en el proceso educativo de los estudiantes en los niveles de Básica y Media Vocacional.

Edgar Mauricio Rincón es Licenciado en Matemáticas y Física, casado hace once años y padre de Julián Mauricio de 10 años y María José de 7 años, ambos en educación básica, quinto y tercer grado respectivamente, recalcó la importancia de la vinculación directa de los padres en la formación de los hijos porque afirma: "somos los gestores de ellos, su modelo a seguir, desde que están en gestación hasta que los entregamos a una institución, pero eso no significa que al ser estudiantes dejan de ser hijos y que nuestra responsabilidad haya cesado, por el contrario hay que continuar guiándolos, generando patrones de conducta e interviniendo en su formación de manera paralela tanto en el hogar como en el colegio".

Desde su experiencia como docente y padre, Edgar ha aprendido que no hay una herramienta más eficaz para el desarrollo integral de sus hijos que el acompañamiento constante y el valorar sus logros "cada logro de ellos, es un logro para nosotros los padres y cada desacierto lo va a ser también para nosotros. No podemos delegarle -como hasta ahora lo venimos haciendo, el ochenta por ciento de la responsabilidad de nuestros hijos a los educadores. Los padres debemos estar actuando en más de un cincuenta por ciento, directamente, y el otro cincuenta lo debe aportar el colegio y la sociedad".

Edgar y su esposa han realizado con Julián Mauricio y María José varios ejercicios en materia de formación. El primero fue leerles desde el vientre, les hablaban sobre lo importantes que eran en sus vidas. El siguiente ejercicio fue dedicar diariamente un momento para la lectura. "Eso en el tema educativo, es casi una ley universal. En el tema de valores leemos cada día con los niños un apartado de la Biblia para que ellos aprendan a relacionarse con Dios y cuentos e historias que resaltan el valor de la lealtad, de la honestidad, entre otros".

Para Edgar, es importante mantener el equilibrio entre lo espiritual, lo ético y lo académico, por lo que acostumbra comprar el periódico los domingos y leerlo en familia para contextualizar a sus hijos en el mundo en que viven. "Ellos necesitan saber que pasa en el día a día de su entorno, hay que enseñarles que hacen parte de la ciudad y del país".

Para Rincón, el reto del sistema educativo para los próximos diez años es una educación pública con calidad académica, centrada en el uso de tecnologías, con mayor investigación y exploración del conocimiento a través de laboratorios. Una educación enfocada por competencias porque no todos los niños nacieron para ser artistas, ingenieros, abogados o arquitectos. "Si se establece cuáles son las competencias de los niños y se articulan con las necesidades que tiene el país, podemos ser colombianos más productivos". -enfatiza-.

Edgar concluye diciendo:"Yo sueño con una educación en Colombia en la que haya una participación muy activa de nosotros los padres de familia, llevando de la mano a nuestros hijos con la conciencia clara, que es nuestro deber, aún más que llenarlos de cosas materiales. Con darles la posibilidad de tener una excelente educación, para que cuando mi esposa y yo no estemos ellos puedan enfrentar con autonomía cualquier situación; esto implica la capacidad de proyectar a nuestros hijos a ser personas ciento por ciento generadoras de ideas y de bienestar para la sociedad".