Las personas con limitación visual también construyen el Plan Decenal
martes, 22 de mayo de 2007
A los trece años, Carlos Andrés Sánchez Muñoz era un destacado alumno del Colegio Popular Diocesano de Dos Quebradas, Risaralda. A finales noviembre de 1989, experimentó síntomas atípicos que obligaron a sus padres a buscar a un diagnóstico médico que advirtió un desprendimiento de la retina, lo que más tarde, lo llevaría a perder totalmente el sentido de la vista.
A los trece años, Carlos Andrés Sánchez Muñoz era un destacado alumno del Colegio Popular Diocesano de Dos Quebradas, Risaralda. Disfrutaba pasear en bicicleta con sus amigos de cuadra y le apasionaban los juegos de video y el ajedrez. A finales noviembre de 1989, experimentó síntomas atípicos que obligaron a sus padres a buscar a un diagnóstico médico que advirtió un desprendimiento de la retina, lo que más tarde, lo llevaría a perder totalmente el sentido de la vista.
Ante la dificultad de asistir a clases presenciales por su nueva condición física y notar su inquebrantable voluntad de progreso, doña María Lilia y don Néstor, sus padres, lo incentivaron a continuar con sus estudios de secundaria a través del Bachillerato por Radio, logrando culminar con éxito esta etapa escolar en 1998. Antes de perder la visión, Carlos Andrés ya mostraba un serio interés por la música; inicialmente con la guitarra y luego con los teclados, a manera de hobbie. A los 18 años decidió profesionalizarse e inició su carrera en Licenciatura en Música en la Universidad Tecnológica de Pereira.
Luego de recibir su grado, en el 2004 se vinculó a Corpovisión -institución que desarrolla su metodología de aprendizaje en el sistema Braille- en donde aprendió que, aunque la competitividad en el campo laboral es muy fuerte, las condiciones para una persona con discapacidad son aún más difíciles y se acentúan si no cuentan con una formación académica acorde con las necesidades del mercado.
Conocedor de que la Internet es una fuente inagotable de conocimiento, adquirió un computador al que le instaló un dispositivo especial que comúnmente se conoce como lector de pantalla; éste le permite manejar todo el sistema operativo a partir de órdenes que envía mediante un teclado estándar y el software, al reconocer los textos, responde a través de voz sintetizada. Ese sistema posibilita que las personas no videntes interactuen con la tecnología.
En esa búsqueda de mejoramiento profesional, el 13 de abril de este año, entró, como de costumbre, a la página web del INCI -Instituto Nacional para Ciegos- y el dispositivo le guió al sitio web del Plan Decenal. Desde ese momento, y luego de conocer lo que se estaba gestando en Colombia, Carlos Andrés decidió participar en la construcción del Plan, pensando en que "cronológicamente, este proceso tendrá repercusión por la responsabilidad ciudadana que implica" comentó.
Al navegar en la página web del Plan Decenal, se interesó especialmente en el espacio de Propuestas Ciudadanas y decidió unirse a la iniciativa respondiendo a la pregunta: ¿Usted qué propone para mejorar la educación en Colombia? y, desde su condición de invidente propuso fortalecer en cobertura y calidad, la política de inclusión educativa de las personas con necesidades educativas especiales a través de capacitación especializada tanto a los maestros que actualmente tienen a su cargo la instrucción de esta población, como a los futuros docentes, mediante la implementación de cátedras obligatorias de sensibilización para el abordaje de programas para educación Básica Primaria, Secundaria, Media Vocacional y Superior.
En su propuesta advirtió que las cátedras más que orientar, deben atender y resolver las necesidades de aprendizaje de las personas con limitaciones físicas, sensoriales y psíquicas; así como propiciar la implementación de entornos educativos inclusivos, para lo cual es indispensable que los maestros se valgan de reseñas bibliográficas y experiencias de campo, siendo ésta última de gran importancia para conocer de primera mano cuáles son las necesidades y requerimientos de éste tipo de población, tema que precisamente es la base que Carlos Andrés ha escogido para formular su tesis de maestría en comunicación educativa.
Hoy, a sus 30 años Carlos Andrés dice que "la discapacidad está en la mente de los seres humanos, más que en sus propias limitaciones físicas" y su participación en un tema de importancia nacional