Educación a consulta

jueves, 26 de abril de 2007

07/04/2007 El Tiempo página 038 -- Lectores fin de Semana


Todos estamos invitados a participar en el diseño de políticas educativas para la próxima década
La Ministra Cecilia María Vélez cree que hay poca conciencia sobre educación."A la educación no le damos suficiente importancia", dice la Ministra Cecilia María Vélez, quien ha convocado a los colombianos a un gran debate sobre esa grave carencia social.

Recuerda que hace diez años una Misión de Sabios hizo recomendaciones para ordenar la deliberación nacional en torno a la educación. "El número 10 articula la metodología", dice la ministra. "10 años de resultados; 10 meses invertidos en el balance; 10 puntos de la agenda que conducirán a formular 10 grandes retos para los próximos 10 años. El proceso incluye al ciudadano común, quien desde su propio quehacer debe encontrar respuesta a preguntas como: ¿Qué tiene que ver la educación conmigo? Construyendo sobre lo construido proponemos 'la educación a consulta' ", dice la Ministra.

Economista de la Universidad de Antioquia, graduada en la Tadeo con una tesis sobre carbón y master en Ciencias Económicas en Lovaina, Cecilia María Vélez comenzó su vida profesional en el campo energético. Trabajó luego en el Banco de la República, el BCH, el Ministerio de Minas; Planeación Nacional; como consejera en una firma de economistas y ministra consejera de la Embajada en Londres. Desde 1998 se dedica a la educación. Secretaria del ramo en la administración de Enrique Peñalosa, hizo la revolución educativa en el Distrito, revolución que ha liderado a escala nacional como Ministra de Educación en los gobiernos Uribe I y Uribe II.

Independiente, trabajadora compulsiva, en su vida familiar ha sufrido grandes tragedias. Su madre, Gabriela White, extraordinaria educadora y líder en la conflictiva zona de Frontino, donde tenía sus tierras, fue secuestrada, torturada y asesinada por las Farc, que también secuestraron a dos de sus hijos. A uno lo asesinaron; del otro no tuvieron más noticias. Y las tierras que trabajó la familia pasaron a manos de los bancos para cubrir deudas. Viuda y con una hija, encontró en el trabajo la fuerza para seguir adelante. Trabaja duro y sobresale, porque le pone el alma a lo que hace. Es también animada y tiene mucho sentido del humor; del humor negro, dicen. En reuniones de amigos canta, guitarra en mano y con voz envidiable, boleros, tangos y corridos.

Cuentan que por cantarle a Fabio Echeverry 'Pero sigo siendo el rey', el consejero se 'calentó' y ella perdió la Cancillería pues sonaba como sucesora de Carolina Barco. "Nada de eso es cierto", dice la Ministra, "canté, Fabio se rió y no pasó nada. En cuanto a ministerios, le aseguro que solo me interesa el de Educación". Buscando resultados no se desgasta echando paja.

Le apasiona su trabajo, tarea gigante que comprende: mejorar las entidades educativas, elevar la calidad del magisterio; formar mejores alumnos, ampliar cobertura, incrementar la eficiencia. Es muy exigente y tiene fama de furiosa. En el Distrito organizó el sector educativo y fue funcionaria estrella. "Partimos de las bases que dejó Mockus y en esa administración renovadora modernizamos los sistemas de comunicación y obtuvimos el panorama completo del sector. Supimos cuántos maestros había y dónde estaban. En educación básica y media aumentamos cobertura y mejoramos calidad. En áreas marginales desprotegidas creamos un cinturón de infraestructura con colegios en concesión. Pusimos la Secretaría de Educación Distrital a la vanguardia".

Brillaba mucho en el Distrito - le digo-. No pasa lo mismo en el ministerio. ¿La fuerte personalidad del Presidente impide que brillen sus subalternos?

Que uno brille, o no brille, no tiene que ver con la personalidad de los jefes, sino con el nivel del trabajo. A nivel local, el trabajo es directo; las respuestas más inmediatas. A nivel nacional el trabajo es más abstracto, más conceptual, más político; más difícil que le llegue a la gente. Y yo soy práctica; trato de que esto funcione. Este es el primer ministerio que tiene el certificado de calidad ISO 9000. Lo expide Icontec cuando verifica que los procesos de mejoramiento funcionan; que todo está en orden; que hay controles, indicadores, encuestas. Es un trabajo estructural importante que la gente no ve. En cuanto a personalidad de los jefes, Uribe y Peñalosa son avasalladores. Mi defecto es que no tengo el gran discurso para salir a lucirme.

¿Difícil trabajar con el Presidente Uribe?

En mi caso, no. Le cuento esta anécdota: discutíamos en Conpes sobre algún tema. Para abreviar le dije al Presidente: "Si usted me autoriza"... "¿Que yo la autorice? -interrumpió el Presidente- ¿Cuándo me ha pedido usted autorización para hacer alguna cosa?" En realidad, hay independencia pero con mucho respeto. El Presidente propone y trata de convencerme. A veces me convence, a veces no. Él y yo tenemos defectos parecidos. Pero trabajar con él no ha sido difícil.

Ha enfrentado a Fecode, poderoso sindicato que, en opinión de gente importante, "se tiró una generación". ¿Logró aplacarlo?

En su discurso, no. Es el mismo de siempre, como si nada hubiera pasado. Pero la realidad se ha transformado. En la práctica, Fecode no ha contado con la fuerza de los maestros: no le responden. Antes hacían paros y huelgas porque no les pagaban. Ahora, con un sector organizado, con respaldo financiero y pago garantizado, se acabaron las huelgas y las acciones de fuerza contra el Gobierno. Aunque el discurso de Fecode es muy radical, es importante que exista ese espíritu crítico. Pero para ganarse a los maestros, Fecode tendrá que buscar otras fórmulas.

Además de pago oportuno, ¿qué ha hecho por los maestros?

Un paso importante fue organizar la planta docente, no obstante las dificultades con ellos para ubicarlos. Antes, por atender primero las necesidades del maestro lo ubicaban donde quería, no donde era más necesario. Hoy, los maestros van donde están los niños. Otro paso fue profesionalizar el magisterio. La ley 115/93, que fijó condiciones para entrar a la planta docente, no se cumplía. Admitían maestros que a veces apenas tenían primaria. Ahora la ley se aplica. Y se impusieron concursos para entrar a la planta docente, a pesar de la oposición de Fecode. De 300 mil docentes, 42 mil, el 25%, han presentado exámenes y cumplen la competencia. Van a zonas alejadas, a plazas más difíciles. No digo que están bien pagados, pero tienen mejor sueldo. Lo demostró la última convocatoria: para ocupar 14 mil puestos hubo más de 100 mil aspirantes.

¿Cómo ha cambiado el sistema educativo?

Antes el sistema se centraba en currículos y contenidos. Hoy la tendencia mundial es generar competencias. Los estándares básicos son: Lenguaje: el niño aprende a comunicarse, a expresarse, a entender lo que lee, lo que escribe. Matemáticas: aprende a comprender el pensamiento abstracto, a resolver problemas utilizando fórmulas. Ciencias Naturales: aprende a enfrentar problemas, a sacar conclusiones; compararlas, manejar información. Por las necesidades del país tenemos Ciencias Sociales y Ciudadanía: aprender a oír al otro, confrontar, argumentar. En temas como solución pacífica de conflictos se trabaja la autoestima. Un niño inseguro genera mucha violencia. El maestro debe enseñar a entender, a debatir, no a repetir contenidos. Cualquiera sea su ideología, el maestro en el aula debe centrarse en desarrollar competencias. Y el niño debe poder enfrentar el pensamiento radical del maestro.

El economista Eduardo Sarmiento dice que el Sistema Educativo es discriminatorio.

Quisiéramos la integración de todos los niños, pero esa no es la realidad del país. La discriminación natural trató de romperse en los 90 con un programa de becas en colegios privados para niños de bajos estratos. El programa se acabó; faltaron colegios que ofrecieran cupos. En el Distrito se hicieron concesiones con colegios privados. No se trató de unir los diferentes estratos, pues las ciudades son segregadas, pero buscamos buenos colegios privados que prestaran el servicio en áreas marginales. Tres de esos colegios, con niños estrato uno y dos, han obtenido los mejores Icfes. En la universidad hay menos discriminación. En varias universidades privadas hay mucho estudiante de bajos estratos: pero son los que más desertan. Ampliando la educación oficial, mejorando su calidad los estratos se irán integrando. Mas siempre, como en todos los países, habrá una élite. Actualmente hay 1 millón 200 mil universitarios. Con la donación Santo Domingo, cada año cien estudiantes pobres podrán estudiar en los Andes. Ya existía un fondo, que se viene ampliando. En universidades privadas de Barranquilla, Cartagena, Cali, estudian muchachos de estratos uno y dos. Estoy de acuerdo con Sarmiento: la integración es fundamental. Se podrá lograr mejorando y ampliando la educación pública.

¿Por qué la acusan de 'Uribizar' la Universidad Nacional?

Porque el grupo que dominaba la Nacional hace diez años perdió poder. Al retirarse de la rectoría Marco Palacio, un científico que había sido elegido por su hoja de vida, el Consejo Directivo, integrado por 9 miembros, de los cuales solo 3 podrían pasar por uribistas, eligió a Moisés Wasserman, de la entraña administrativa. Pero el grupo dominante apoyaba a Manuel Moncayo. Tal vez por eso dicen que 'Uribicé' la universidad.

¿Qué pasa en la Universidad de Córdoba?

Esa Universidad era un antro. Pésimo nivel académico; interrupción de clases; guerra permanente entre paras, guerrilla y políticos tradicionales; violencia; muertos. Recibía $10 millones por alumno; y pagaba pensiones de $17. En el 2003 encontré la universidad transformada. Funciona como una privada. Tiene laboratorios, centros de investigación; cesaron las interrupciones, la violencia. Claudio Sánchez, rector encargado desde el 2001, la transformó. Entonces se nombró en propiedad. Luego, en un debate en el Congreso, dijeron que era impuesto por los 'paras'. Sánchez demostró que los 'paras' lo atacaban; y él los ha combatido. La información la envié desde el 2003 a la Fiscalía. Si hay pruebas contra Sánchez, lo saco. Pero esto tiene que definirlo la justicia.

¿El Ministerio por qué no utiliza la TV?

Tratamos de mejorar Señal Colombia con programas educativos, culturales, entretenidos. Pero el mercado de la TV comercial es tan jalonador que dificulta cualquier transformación. El rating lo determina nuestro bajo nivel educativo. Debemos mejorarlo para cambiar la demanda televisiva. Entre tanto, hacemos seminarios para periodistas y trabajamos con los Medios sobre información en educación. Con 1.500 maestros trabajamos sobre cómo desarrollar el espíritu crítico en los muchachos usando la TV. Pero el rating todo lo mata. Para que esto cambie necesitamos televidentes más exigentes. Y debe crecer el uso del Internet y de nueva tecnologías. Utilizarlos en relación con radio y TV hace muchachos más activos, más educados, más exigentes. El portal www.colombiaaprende.ed.co tiene contenidos educativos, foros, redes de maestros. El uso de nuevas tecnologías impactará el uso de los medios.

¿Qué puesto ocupa Educación en el escalafón ministerial?

Está como en la mitad. Tiene más participación en el presupuesto pero, como pueblo, a la educación no le damos suficiente importancia. Se necesita más conciencia nacional. Deberíamos estar contentos porque la educación siempre está presente en los discursos del Presidente. Otra cosa es que no lo oigan, pues solo le oyen lo de seguridad. El tema de la educación no es fácil que permee a nivel sociedad. Sin embargo, en el último decenio hemos tenido avances importantes.

¿Sus colegas de gabinete le meten el hombro a la educación?

El apoyo es impresionante. La Ministra de Comunicaciones trabaja conmigo. Agricultura destinó 100 mil millones de pesos para investigación. Estructuralmente, falta mucho pero hay más interés de la gente. En el mundo empresarial hay un movimiento importante: las 150 empresas más grandes del país trabajan unidas por la educación. Mandatarios regionales que nunca hablaban de educación empiezan a hacerlo. La educación no está privilegiada; no es prioridad número uno en el país. Pero empieza a haber un movimiento importante.

¿Su mejor experiencia?

Lo más satisfactorio es haber movilizado en el sector la conciencia colectiva de mejorar cobertura y calidad. Hay mucha gente metida en el cuento del mejoramiento permanente. Aunque en términos absolutos nos falta mucho, la conciencia hacia el mejoramiento general ha sido fundamental. Lo siento como el mayor logro.

Por Lucy Nieto de Samper